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Con
visos de proyección futura y posibilidad de consolidar un nuevo
festival importante en nuestro país en próximas ediciones,
se presentó este primer festival Rockcinante. Fue la gente de la
discoteca Excalibur de Madrid con la colaboración de la web de
Rafa Basa, los que pusieron en marcha este evento en un amplio patio amurallado
del Palacio. El cartel escogido para esta primera toma de contacto era
íntegramente nacional y de auténtico lujo.
Silver
Fist
El concierto comenzó con algo de retraso sobre la hora prevista
aunque algo pasadas las 18:30 h. de la tarde ya estaban ‘las huestes’
de Silver sobre el escenario para demostrarnos que el Heavy Metal a la
vieja usanza con el espíritu de Muro por bandera no está
muerto, ¡ni mucho menos!, en nuestro país. Presentaron casi
por completo el primer disco de la banda, destacando sin duda un temazo
como es “Ave Fénix” o bien otro como “En llamas”
hasta que sus propios temas se mezclaron con las imprescindibles revisiones
de los clásicos de Muro, “Telón de acero” y
“Sólo en la oscuridad”, y un par de versiones de dos
clasicazos como son “Killer of giants” de Ozzy y una cañera
y genial “Master of puppets” de Metallica (de los de verdad)
para cerrar un buen concierto de puro y duro Speed Metal como sólo
Muro sabían hacer bien en este país.

Saratoga
Es evidente que Saratoga es ahora mismo la banda de moda en el Heavy Metal
nacional y esto tiene sus ventajas e inconvenientes Lo que está
fuera de toda duda es que en directo son una máquina de hacer buena
música y sonar de maravilla, y es que después de varios
años tienen una compenetración, un saber hacer y una actitud
‘de 10’ en directo que se traduce en que sus conciertos suelen
ser perfectos en cuanto a técnica, contundencia e interpretación.
El show comenzó muy fuerte con “Vientos de guerra”
y “Perro traidor” pero, poco a poco, comenzaron a tocar temas
sobre todo de los dos últimos discos con el enardecimiento lógico
de los seguidores más jóvenes de la banda y una cierta desilusión
de los más ‘puretillas’, sobre todo viendo cómo
había empezado. Lo cierto es que temas como “San Telmo”,
“Con mano izquierda”, “Heavy Metal”, “Las
puertas del cielo” o, la esta vez menos acústica que de costumbre,
“Si amaneciera” suenan de maravilla en directo. Su concierto
me pareció algo corto pese a todo. Y soy muy pesado, pero un par
de temas de los discos “Saratoga” o “Mi ciudad”
hubieran quedado ‘niqueladas’ para rematar el ‘set list’.

Niko,
de Saratoga (Foto: Kris)
Barón
Rojo
Los hermanos De Castro y compañía nos volvieron a demostrar
que el escenario es su sitio natural y donde más cómodos
se sienten al poder tocar sus cuerdas de acero y gritar bien fuerte aquello
de “¡mi rollo es el Rock!”. A estas alturas, ver a Barón
se podría haber convertido en una experiencia algo aburrida pero,
afortunadamente, los más grandes siempre estarán allí
demostrando por qué el nombre de Barón Rojo sigue siendo
conocido y respetado tanto en Europa como en Sudamérica. En Alcalá
dieron un concierto muy ameno, centrándose en canciones y no tanto
en demostraciones instrumentales, y siempre que esto ocurre se sabe al
100% que el show no va a fallar. Ver a Barón siempre es una experiencia
especial y el concierto de Alcalá no fue una excepción.
Además, aparte de los clásicos como “Las flores del
mal”, “Cuerdas de acero”, “Concierto para ellos”
o la siempre especial “Siempre está allí” (con
la que acabó el concierto antes de los ‘bises’), sonó
alguna canción distinta que siempre se agradece para oxigenar el
‘set list’ como fue “Casi me mato”, “Breakthoven”
o la versión de AC/DC “What next to the moon” (que
sonó entre los primeros temas). Para terminar, “Los roqueros
van al infierno” puso el punto final a una hora y tres cuartos de
actuación que, como siempre, sólo podemos calificar de excelente.
¡Sé que al final tendré razón, mi rollo es
Barón!
Medina
Azahara
Todavía a estas alturas hay ignorantes que denostan a una banda
como Medina Azahara por unos topicazos totalmente fuera de lugar y que
los propios Medina se encargan de desmentir rotundamente con el mejor
argumento que pueden esgrimir: la fuerza de su música en directo.
En Alcalá dieron un conciertazo de tomo y lomo, plagado de clásicos,
con una actitud y buen rollo genial por parte de la banda (y equivalente
respuesta del público, ahora ya con media de edad más alta
que con Saratoga por ejemplo) y, sobre todo, con el marchamo más
roquero de la banda por bandera. En teoría, venían presentando
su nuevo disco, un buen “La estación de los sueños”,
pero no incluyeron ningún tema nuevo y prefirieron tirar del repertorio
de la última gira. A mi modo de ver fue un acierto porque pudimos
disfrutar de clásicos de toda su discografía desde los primeros
tiempos, representados por “Paseando por la mezquita”, “El
lago” (la inmortal versión de Triana), la preciosa “Otoño”,
“Navajas de cartón” o la más animada “Velocidad”,
como de su segunda etapa con temas como “Palabras de libertad”,
“El vaivén del aire”, “Solo y sin ti” (para
mí, la mejor balada de la banda), la animada y muy bailable “Hay
un lugar”. Para terminar nos regalaron tres canciones imprescindibles
como son “Necesito respirar”, la versión del “Winds
of change” de Scorpions o la joya de la corona que seguirá
siendo por muchos años “Todo tiene su fin” cantada
a dúo por Silver y Manuel. (Sí, sí, habéis
leído bien… y es que hasta los ‘heavies’ más
duros tienen un pasado y un corazoncito sensible a ciertas canciones).
Fue un perfecto colofón para el mejor concierto de la noche.
Para el
año que viene me consta que la intención es que el festival
crezca y se puedan traer bandas internacionales y hacerlo más extenso
en cuanto a cartel y, ¿por qué no?, en cuanto a días
de celebración. Pues lo dicho, el año que viene más…
Un saludo corsario para los organizadores y ¡larga vida al Rock
n´Roll patrio!
David
Esquitino
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