MEGADETH

Por Laura Santiago

¡Quien diría que la marcha de Dave Mustaine de Metallica daría lugar a esta mítica banda de Thrash-Metal! MEGADETH presenta estos días un trabajo recopilatorio de su extensa carrera que se titula “BACK TO THE START”.

Mustaine, Glen Drover, McDonough y Shawn Drover

 

Año 1982, aproximadamente, surge una banda que más tarde se daría a conocer como Metallica, liderada por James Hetfield, Lars Ulrich y Dave Mustaine, entrando más tarde Cliff Burton al bajo. La banda comienza a sonar con fuerza y se disponen a grabar su primer disco, pero los problemas y ‘malos rollos’ entre los miembros con nuestro protagonista Dave hacen que éste fuera despedido del grupo gracias a las incursiones de James y Lars y sus acusaciones hacia Dave al ‘manager’ del grupo (aunque hay biografías que apuntan que la gota que colmó el vaso fue que James diera una patada a un perro de Dave y de ahí se inició una brusca disputa entre ambos). En fin, ya que hay varias versiones (drogas incluidas), nos las saltamos a que el bueno y genial artista puso rumbo a otro proyecto, que, desde mi punto de vista, supera a su banda inicial, conocido con el nombre de Megadeth.
Antes de comenzar con Megadeth, Dave creó una banda conocida como Fallen Angels, pero sin obtener buenos resultados, así que, por el año 1983, un día de cabreo del señor Mustaine, éste le tiró una maceta a su vecino que estaba tocando el bajo, pero, en vez de que el tema empeorara, se les ocurrió la genial idea de juntarse y formar una banda por la que pasaron, entre otros, Kerry King (Slayer) o un batería llamado Lee Rausch; la voz finalmente la tomó Dave después de desistir con otros cantantes que habían probado. Esta formación hizo aguas y el guitarrista Kerry King decidió quedarse con Slayer, así que Megadeth se consolida con la siguiente formación: Mustaine-Ellefson-Gar Samuelson-Chris Poland, la cual fue más o menos estable, y ya en 1985 les llevó a grabar su primer disco de estudio llamado “Killing is my business”, disco que en calidad de sonido no fue muy bueno debido al bajo presupuesto que se destinó al mismo.
Al siguiente año sacaron el “Peace sells... but who's buying?”, el cual les catapultó a la fama, aunque de nuevo la formación comenzó a hacer aguas con el despido de Dave Poland y la marcha de Gar, lo que llevó a crear una nueva formación con la cual sólo grabó “So far, so good... so what!”, donde cabe destacar la versión que hacen de los Sex Pistols: "Anarchy in the U.K.". Con este álbum realizaron un ‘tour’ de promoción que les llevó a tocar en el Monsters Of Rock de Donnington (1988) junto a grandes grupos como Iron Maiden, Helloween y Guns N' Roses entre otros.
Posteriormente, el futuro de Megadeth estaba bastante negro a causa de la terrible adicción de Dave a las drogas y los intentos fallidos de su posible rehabilitación. Tras una fase inmersa en las drogas y una formación que no termina por estabilizarse, en 1990 sacan “Rust In peace”, potente disco, con increíbles guitarras, el cual les embarcó en un excelente ‘tour’ tocando con grandes bandas como Slayer y Anthrax .
Esta formación parece que se estabilizó más que las anteriores, y, aunque también sufrió sus más y sus menos, en el 92 sacaron “Countdown to extinction” donde está la conocidísima canción “Symphony of destruction”, entre otras. Con este disco giraron por Europa y ‘U.S.A’. junto con Pantera; también hay que destacar la aparición de la banda junto a Metallica por aquella época, parece ser que los ‘malos rollos’ entre ellos se iban disipando. Pero a pesar de estos buenos momentos, otra vez llegó la mala racha para el grupo; la presión de las giras, promociones, que el disco no llegara al ‘número 1’ en ventas y la reciente, entonces, paternidad de Dave, le llevaron a una situación límite con intento de suicidio; pero finalmente todo salió bien y Megadeth resurgió cual Ave Fénix de sus cenizas. En el 94, y tras construir su propio estudio, salió “Youthanasia”, con el cual hicieron gira de nuevo por EE.UU., Sudamérica, Europa y Japón. Terminada la gira, el grupo se tomó un merecido descanso, pasado el cual les llevó a grabar otra vez un nuevo álbum bautizado con el nombre de “Cryptic writings”, era 1997 y estuvieron de gira durante un año entero; participaron en el famoso Ozzfest.
A finales del 98 vuelven a los estudios para sacar un nuevo disco en 1999: “Risk”, con nuevo batería, giraron junto a Iron Maiden. Finalmente, el guitarrista que había estado durante tanto tiempo con Megadeth, Marty Friedman, decide abandonar el grupo -se apunta que esta marcha fue por ‘diferencias musicales’- sustituyéndole el conocido músico Al Pitrelli. Finalmente, y firmando con nueva discográfica, sacan “The world needs a hero” y “The system has failed”. El futuro de esta banda está por ver con formación totalmente renovada y con Mustaine más líder que nunca, pero seguro que no nos defraudarán. Mientras, disfruta del ‘grandes éxitos’.


MEGADETH: Banda fetiche

Por David Esquitino

1985: Mustaine, Ellefson, Poland y Samuelson

Después de muchos años, todos tenemos ciertas bandas fetiches en esto del gusto por el Rock N´Roll (por ahora nos ahorramos las etiquetas). Además, siempre que se empiezan a escuchar las primeras cintas, descubriendo las primeras bandas… surgen varios nombres inevitables entre los que siempre están Iron Maiden, AC/DC, Guns N´Roses, Manowar, Judas Priest… y, por supuesto, Metallica y Megadeth.
El hecho de nombrar a ambas bandas juntas evidentemente no es casual ya que comenzaron su andadura siendo ‘una misma’ allá por los principios de los ochenta en San Francisco. Eran cuatro chavales melenudos, gamberros, con gusto por las bandas clásicas como Black Sabbath, Mercyful Fate, aparte de muchos nombres de la NWOBHM, y también mucha afición por la bebida, drogas y demás; sobre todo por parte un guitarrista jovenzuelo con muy mala hostia llamado Dave Mustaine que tuvo que ser ¿expulsado? de la banda meses antes de grabar el mítico “Kill´em all” después de acabar literalmente a puñetazos con un James Hettfield todavía con acné y demasiada afición por vicios varios.
Pese a haber reconocido el propio Mustaine muchas veces que se arrepiente de haber dejado a Metallica, aquella bronca y posterior disgregación de la banda no pudo ser más positiva para el mundo de la música ya que fue el embrión de lo que, pocos años más tarde, se convertiría también en leyenda: Megadeth.
Pero a ver, que me he ido del relato, estábamos hablando de cuando éramos pequeños y empezábamos a descubrir las bandas que nos marcarían años más tarde. Era normal empezar por cosas más ‘asequibles’ como AC/DC o Guns pero, en cuanto empezabas a pisar el acelerador y querías más caña, ahí entraba Megadeth con ese estilo tan personal que limita por siempre y para siempre la línea entre el Heavy Metal y el Thrash Metal. Pero no sólo la música era lo que nos hechizaba y envalentonaba de Megadeth: también era el propio nombre, sus camisetas con ese ‘esqueleto radioactivo’ llamado Rattlehead en primera línea de fuego, las pintas ‘supermacarras’ de los miembros de la banda... y, sobre todo, la voz agresiva y la personalidad tan particular de Dave Mustaine, el pelirrojo y eterno líder de Megadeth. Este es un personaje eternamente enrabietado, lleno de odio hacia el mundo que enfocaba en unas composiciones geniales, llenas de fuerza y de una ‘macarrería’ como pocos han sabido mostrar de manera tan real en esto de la música.
En la época en la que yo empecé a escuchar Megadeth, estaban en su etapa más Heavy y popular de la mano de un genial “Countdown to extinction”. Este disco contenía temas como “Symphony of destruction” o “Sweating bullets” que resumían el punto más álgido de la banda, con su estatus de culto intacto, saboreando las mieles del éxito y el reconocimiento a nivel mundial, y todavía con su formación clásica y más importante intacta (el guitarrista Marty Friedman, el bajista Dave ‘Junior’ Eleffson y Nick Menza a la batería). Varios años antes se habían ganado a pulso el título de ‘reyes del Thrash americano’, trono que compartían orgullosos con Metallica, Anthrax y Slayer (¿sabíais que el propio Kerry King estuvo unos meses con Megadeth antes de empezar con Slayer?), gracias a discos como “Rust in peace” o “Peace sells... but who´s buying” que fueron auténticas exhibiciones de caña, rabia y la musicalidad más agresiva y exquisita. Para el que escribe, estos vinilos (permitidme que lo diga así) simbolizan mejor que ningún disco de las bandas anteriormente mencionadas el espíritu y la actitud del Thrash Metal. Es que Megadeth tenían la agresividad y dureza del Thrash, el sonido y las melodías del Heavy, las guitarras más exquisitas con la calidad de los más grandes y, sobre todo, la personalidad y actitud de Dave Mustaine que siempre ha sido el santo y seña de la banda y lo que ha hecho que Megadeth sea leyenda para siempre.
Después de “Countdown to extinction” y “Youthanasia”, gran disco pero posiblemente su trabajo más comercial y accesible, la banda entró en barrena con una serie de experimentos y modernizaciones que no convencieron ni a crítica ni, sobre todo, a público... ni a la propia banda que finalmente se fue desmembrando hasta separarse en 2001, ruptura motivada por una supuesta enfermedad en una mano de Mustaine que parecía que le iba a retirar de la circulación para siempre. El año pasado Dave Mustaine decidió resucitar a la banda (con nuevos miembros, las cosas como son) con un “The system has failed” con el que han vuelto, relativamente, al sonido y estilo que les encumbró. ¿Primer trabajo de una nueva etapa, capítulo final de la historia de Megadeth, fin de los discos de Mustaine bajo el nombre que le hizo leyenda...? Todas las posibilidades están abiertas pero lo único cierto es que si Metallica y Mustaine no hubieran separado sus caminos en su momento, no hubiera existido Megadeth, muchos chavales no hubiéramos llevado camisetas de Rattlehead con orgullo, canciones como “Holy wars”, “In my darkest hour”, “Hangar 18”, “Angry again”, “Skin o´my teeth”, “Lucretia”, “Reckoning day” o “Day dead enough” quizás no hubieran existido, y, sobre todo, la música más dura no hubiera sido la misma sin la influencia y legado de esta banda americana que ya es leyenda para siempre.
Por cierto, para los que son ahora chavales (o no tan chavales) y quizás les pique la curiosidad de saber por qué Megadeth está escrito con letras de oro en los anales de la historia musical, comentar que acaba de salir un recopilatorio que no se podía llamar de otra manera: “Back to the start”. Vuelta a los principios del Thrash Metal, del Heavy Metal más agresivo y de la música dura de mayor calidad de la mano de una banda que siempre será especial. Dave Mustaine, sus rizos pelirrojos, su cara de mala hostia perenne, su muñequera oscura y su guitarra de flecha colgando... No digo más porque estoy oyendo una risa histérica de fondo y eso es que empieza a sonar “Lucretia” para acabar el reportaje de la mejor manera posible. ¿’Megamuerte’?... ¡Larga vida a Megadeth!


1990: Mustaine, Ellefson, Friedman, Menza

 

“BACK TO THE START” está ya a la venta y lo puedes conseguir en dos formatos:

-CD con diecisiete temas elegidos por los ‘fans’ de la banda. Son estos: “Holy wars...The punishment due”, “In my darkest hour”, “Peace sells”, “Sweating bullets”, “Angry again”, “A tout le Monde”, “Trust”, “Kill the king”, “Symphony of destruction”, “Mechanix” (2002 Remix), “Train of consequences”, “Wake up dead”, “Hangar 18”, “Dread and the fugitive mind”, “Skin O' my teeth”, “She-wolf” y “Prince of darkness”.

-CD + DVD. El DVD incluye material en directo inédito de 1999 grabado en uno de los conciertos del “Risk tour” con el siguiente contenido: “Megadeth Live” (‘intro screen’), “Prince of darkness”, “Holy wars...the punishment due”, “In my darkest hour”, “Hangar 18”, “Sweating bullets”, “Symphony of destruction” y “Peace sells”, también un nuevo ‘clip’: “Kill the king” (‘mega-mix video’) y un adelanto del contenido del doble DVD que se pondrá a la venta en unos meses y que se titulará “The arsenal of Megadeth”.
La caja además viene con una pegatina de la mascota de la banda: Vic Rattlehead.

DAVE MUSTAINE: “El material en directo que podéis ver en el DVD es del primer concierto que hizo Marty Friedman (guitarrista) después de reincorporarse a la banda tras sufrir una crisis nerviosa. Ese día me dijo que lo iba dejar. Quería que vierais estas imágenes porque son significativas. Quería que vieseis el concierto del día que me planteó que se marchaba. Creo que lo notaréis, ¡Joder! yo pensaba: ‘Este tío no quiere estar aquí, está actuando, está como fingiendo un orgasmo’.


Los+Mejores tenemos cerrada una entrevista con Dave Mustaine este verano. La publicaremos en nuestro número de septiembre. ¡No te la pierdas!

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© Los+Mejores Rock Magazine. Madrid. Julio 2005