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HÉROES DEL SILENCIO
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El mes pasado se publicaban ediciones especiales de los dos primeros discos de HÉROES DEL SILENCIO. El día 2 del presente llegan las de “EL ESPÍRITU DEL VINO” y “AVALANCHA” también remasterizadas y expandidas.
Por Miguel Ángel Barquero
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| Desde su irrupción en el paisaje musical estatal, Héroes del Silencio siempre hicieron gala de una condición como criaturas cambiantes de múltiples registros: del delirio más extravagante a la vertiente más intimista. Vinculados siempre a su Zaragoza natal pero escénicamente cambiantes, mutaban con tal facilidad que cada nuevo trabajo generaba unas desbordantes expectativas. La personalidad expuesta en “Senderos de traición” y el controvertido, pero innegable, carisma de Enrique Bunbury les erigió como ídolos en una época necesitada de nuevos referentes tras los últimos coletazos de la denominada “movida”.
Con esta situación decidieron entrar en estudio a comienzos de 1993 para dar vida a su nueva creación, un disco que reflejara fielmente el momento que atravesaba la banda y el entorno que les rodeaba. Después de las grabaciones en Reino Unido (de nuevo a las órdenes de Phil Manzanera) el resultado fue “El espíritu del vino”, titulado así por la gran cantidad de este mágico elixir que consumían durante aquellos años y en cuya portada podemos apreciar la calle Alfonso de Zaragoza, por la que tantas noches han deambulado estos músicos. Después de tres años de espera, la respuesta no se hizo esperar y, seguramente, se trate de su disco más polémico debido a su complejidad, lirismo y altas dosis de espiritualidad. Materializaron catorce canciones muy variadas, con diversidad de emociones y un mayor carácter político. Es el caso de “Los placeres de la pobreza”, en cuya letra muestra la actitud ácrata y antisistema del grupo. También darían rienda suelta sus experiencias personales en el célebre tema “Flor de loto”, dedicado a una niña apadrinada por Bunbury en Nepal. La abundancia de figuras literarias provocó que parte del público inicial perdiera el interés en Héroes, pero encandilaron a nuevos seguidores gracias a los singles “Nuestros nombres”, “La herida” y “Sirena varada”. Los discos de oro conseguidos en España, México, Suiza y Alemania presagiaban que la nueva gira “El camino del exceso” sería un éxito sin precedentes. En plena juventud y con tan sólo tres discos, Héroes contaba con un repertorio lo suficientemente atractivo como para actuar sin complejos fuera de nuestras fronteras. Iniciada en Portugal, fue una gira muy extensa con fechas en América y varias capitales europeas, factor que irrevocablemente siempre va unido a problemas de convivencia. Los conflictos internos y el paréntesis de dos años de descanso anunciado por sus componentes dispararon la rumorología y varios medios se hicieron eco de una posible disolución del grupo. Estas conjeturas terminaron en 1995 con la confirmación de un nuevo álbum de estudio a las ordenes del mítico Bob Erzin, productor que se ha ganado el prestigio gracias a sus trabajos con Kiss, Alice Cooper, Pink Floyd o Aerosmith (con quienes compartirían escenario en el festival “Rock am ring” y cuyo cantante Steven Tyler sorprendería a todos luciendo orgulloso una camiseta con el emblema de Héroes del Silencio). Esta vez el escenario escogido será el hospital de Bensaque, en las montañas de los Pirineos, un atípico lugar para buscar la solución a sus problemas y crear nuevas composiciones. Las interminables giras y los largos periodos de reflexión previos a entrar en estudio les convertían en un grupo incomodo para la voraz industria musical pero capaz de generar mucho dinero y siempre protagonizaron una peculiar relación de amor-odio. El propio grupo sabía que Héroes era un gran negocio para mucha gente y que, aunque permanecieran de brazos cruzados, alguien se movería por ellos para evitar que el barco se hundiera. Ese no era el camino y de esas ganas de seguir luchando nacerían nuevas letras contra la desidia imperante en una sociedad cada vez más cínica y apática. Nuevas composiciones que precisaban de un tratamiento sonoro más extremo, capaz de potenciar sentimientos de rabia, desencanto e inconformismo; por lo que la estancia con Erzin grabando en Los Ángeles resultaría clave.
Inicialmente el nuevo disco iba a llamarse “Babel”. A diferencia de “El espíritu del vino”, en esta ocasión no querían hablar de su entorno más cercano, sino de un ámbito más global. La supuesta resolución de sus problemas personales y demás agobios existenciales provocó que surgieran nuevas letras desde una perspectiva más general, pero finalmente la canción “Babel” sería descartada y daría paso a un título más contundente: “Avalancha”. Este álbum vería la luz en septiembre de 1995 y, sin ser un disco trasgresor en su sonido, consigue transmitir cierta austeridad. Se trata un disco con fuerza y un claro mensaje inconformista contra el escepticismo gracias a temas como “Iberia sumergida” (inspirada libremente en los poemas de Gabriel Celaya) o “Deshacer el mundo”. Otra canción destacada es “La chispa adecuada”, que propone una desmitificación total del amor y está dedicada a una novia que tuvo Bunbury llamada Benedetta Mazzini (chica que le debió calar hondo, pues anteriormente le compuso “Bendecida” y “Bendecida 2”).
Benedetta
Mazzini, ex novia de Bunbury.
El propio nombre del disco sugiere movimiento y eso es precisamente lo que Héroes pretendían: agitar conciencias, por este motivo decidieron bautizar su nueva gira como “Gira de la conciencia”. Sería su tour más largo y accidentado, en Santiago de Chile el batería Pedro Andreu recibiría un golpe en la cabeza y su último concierto en un escenario tan solemne como el anfiteatro de Los Ángeles no gozó del favor del público. La parte española de la gira tendría lugar durante el mes de junio, comenzando en Melilla para terminar en Barcelona, donde anunciarían el lanzamiento de un álbum en directo llamado “Para siempre” (título del séptimo tema de “Avalancha”) y la disolución momentánea del grupo. Este doble disco grabado durante sus conciertos de Madrid y Zaragoza sería la obra póstuma del grupo, cerrando así su trayectoria con la emotiva canción “Decadencia”. Curiosamente, durante la ejecución de este tema en directo, la banda aprovechaba para hacer un medley con la legendaria “Rock’n Roll” de Led Zeppelin y, en un concierto de Alemania, Bunbury se percató de la presencia de Robert Plant contemplándole desde el backstage. El cantante aragonés confiesa que es la única vez que ha estado nervioso sobre un escenario y le creemos, pues siempre ha hecho alarde de aplomo y seguridad, hasta el punto de ser tachado de arrogante, ególatra y creído. Estas filias y fobias hacia la personalidad de Bunbury perjudicaron gravemente el devenir del grupo, sobre todo cuando gran parte de la crítica especializada cuestionaba sus trabajos sin escucharlos, simplemente por apatías personales y dando más importancia al cada vez más sospechoso parecido entre Bunbury y Jim Morrison que a sus propias composiciones. No es descabellado afirmar que muchos celebraron el fin del reinado de Héroes, pero muchos más suspiran por una hipotética reunión que cada vez se presume más difícil. Bunbury continúa su carrera en solitario emulando al camaleónico David Bowie con su facilidad para autoconvertirse en nuevos personajes dependiendo de la gira. La afinidad y respeto con su público es innegable, pero los más puristas no perdonan sus coqueteos con el Techno en “Radical sonora” (le recuerdo mofándose de Fangoria entre bastidores años atrás) y su creciente actitud autoparódica. El guitarrista Juan Valdivia también probaría suerte en solitario en 2001 con el disco “Trigonometralla”, tan interesante como ignorado, aparte de leer cómics eróticos de Milo Manara y jugar con su gata Iana (en homenaje a Ian Astbury de The Cult). Joaquin Cardiel y Pedro Andreu son los únicos que han manifestado públicamente que les encantaría realizar una nueva gira, pero de momento tendremos que conformarnos con las reediciones de sus cuatro discos: El legado de una de nuestras bandas más internacionales con más de dos millones de copias repartidas por todo el mundo sin abandonar el idioma de Cervantes y Buñuel.
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Algunas citas interesantes de Héroes del Silencio: “Nunca nos interesó cantar en inglés porque en español podemos decir exactamente lo que pensamos” “Manifestar que estamos orgullosos de lo que hacemos ha provocado que nos llamen arrogantes” “Después de reflexionar sobre nuestro futuro, el cuerpo y la mente nos pedían movimiento. Así nació `Avalancha´” “La gira de ‘El camino del exceso’ fue muy larga y eso suele traer problemas”.
www.heroesdelsilencio.es
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Los+Mejores Rock Magazine. Madrid. Octubre 2006 |