|
¿Qué
evolución constatáis en estos tres discos que lleváis
hasta el momento?, ¿qué balance hacéis de lo aprendido?
Nacho: En este tercer disco lo que sí se ha notado es
que hay tres personas que hemos trabajado realmente a partes iguales.
En el primero y segundo, la mayor parte del trabajo era obra de Juan.
Este es el primero que es un poco de grupo, aunque el mayor peso lo sigue
llevando Juan, porque es el que realiza casi todas las labores de producción;
aunque estamos los tres trabajando juntos, el que maneja las máquinas
es él. Aquí se ha conseguido un sonido identificable, una
línea más sólida a nivel de grupo.
Aquí hay mucho amor por la música
y especialmente por la buena música, por el Rock Progresivo y Sinfónico
que tanto nos cautiva: Pink Floyd, Genesis, Alan Parsons, Vangelis...
ese tipo de sonoridades, y también finas pinceladas Pop. En ese
sentido, ¿cuáles son vuestras influencias más significativas?,
¿qué bandas os han hecho cambiar la percepción?
Juan: Los tres tenemos influencias muy dispares, pero sí
hay un grupo que nos une: Camel. Siempre que hemos podido, hemos ido juntos
a verles y hemos disfrutado, y nos llena mucho. Vamos por ahí.
Lógicamente, de la personalidad de cada músico, a la hora
de componer y de interpretar, de arreglar y de producir, sale en el disco.
Así aparecen melodías Pop, tintes progresivos... pero el
hilo conductor para nosotros es defender la melodía, que es el
gran trabajo que ha hecho Camel en el Rock Sinfónico.
Y también el sonido 'Canterbury'...
Nacho: De hecho, en un principio, la gente nos estaba llevando
hacia un tema más Progresivo y más Sinfónico. Pero
nosotros realmente tampoco queríamos encasillarnos dentro de una
etiqueta concreta. Como tú muy bien acabas de decir, hay cosas
que suenan a Pop, cosas que suenan a Rock, cosas que son más sinfónicas
o más progresivas, pero realmente la línea es suave en cualquiera
de los aspectos. Es decir que, con una pequeña variación
en la producción, podías conseguir que una cosa sonara súper
rockera o súper popera. Y eso se consigue con
las melodías, que sean unas melodías un poco más
reconocibles, los solos de guitarra... porque a lo mejor empezamos con
piano o con la misma voz y luego decimos: ¿por qué no lo
hacemos con guitarra? Un poco eso, buscar una cosa que llamara la atención,
pero directa, sin que te salieras hacia un margen muy definido.

¿Consideráis que esa actitud
es ir un poco contracorriente en la actualidad?, ¿os situáis
contra lo políticamente correcto y musicalmente aceptado en estos
tiempos de arte desnaturalizado, banalidad imperante y niñatos
por doquier?
Juan: En "Locura temporal" y en "Uno" (sus
anteriores discos) hubo muchas etiquetas impuestas que nos gustaron,
porque a nadie le disgusta que te comparen con Mike Oldfield o King Crimson;
pero como soy un poco cabezota, se trata de buscar nuevos caminos y, como
ha dicho Nacho, Zyclope somos tres tíos y no hay discusión
ninguna en ningún momento. Lo que hay es lo que hay, y si alguien
propone otra cosa, se estudia. Eso es lo bueno.
¿Cómo empastáis el
tema de los invitados?, porque hay gente muy diversa colaborando en el
disco: Carlos Pina, Lou Garx, Javier Mira...
Juan: Dentro del Rock, nos movemos en otras ramas, en otras tesituras.
Esa es la idea. Nosotros nos basamos en el buen rollo, en dejar participar
a la gente. La gente viene y hace lo que nosotros le pidamos, se olvidan
del estilo. Con Carlos Pina enseguida surgió el buen rollo. Lou,
con la que hemos compartido un par de fiestas, se adaptó muy pronto
a nuestro rollo. Y qué quieres que te diga de Javier Mira: grabar
con Javi es como pasear por una playa llena de tías en pelotas...
Nos gusta romper reglas, la idea es sorprender en cada momento.
A nivel de expectativas, ¿qué
límite os habéis marcado?
Juan: Te voy a responder lo que me han dicho todos o casi todos
mis amigos músicos, que como bien sabes, los hay de todos los ámbitos:
“Has hecho el disco que a cualquier músico le hubiera gustado
hacer.”
|