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¿Qué
destacas de este trabajo? ¿Puede recordar más a vuestro
“Y evoluciona el hombre (salvajes civilizados)”?
Es un trabajo hecho con menos prisas que el anterior, y eso se nota. Además,
el sonido está mucho mejor conseguido que en los anteriores. Creemos
que, en realidad, todos nuestros discos suenan parecidos; después
de tantos años hemos conseguido un ‘algo’ que, al escucharlo,
se nota que es un disco Sínkope, y no sólo por la voz de
Vito -que por supuesto es lo que más nos delata-. Eso no quita
que siempre haya algún tema que se salga un poco de la línea,
pero, en general, el disco es Sínkope al cien por cien.
En referencia a lo que dices, se os puso
hace un tiempo la etiqueta de ‘Rock Rural’ en algunos medios.
¿Ya existe el ‘Sínkope-Rock’, ya tenéis
vuestro propio estilo?
No hemos creado nada nuevo, lo que hacemos es Rock. Lo llamamos o llamaron
Rock Rural porque somos de pueblo, pero es un estilo muy del país;
creemos que los precursores de esto fueron Leño y después
Barricada, y, a raíz de éstos, salieron grupos como Extremoduro
que mezclaron el Rock con el Punk con letras políticas. Hoy ya
hay mogollón de grupos de este estilo, aunque cada uno pone su
propia forma de ver el Rock.
“Esta noche se merece otra ronda”,
¿por qué ese título?
Pues porque hay noches que merecen otra ronda, así de simple. Aunque
no es todo siempre como nos gustaría, hay momentos especiales que
merecen recordarse, y esos momentos hay que aprovecharlos y vivirlos porque
jamás se repetirán.
¿Y qué merece Sínkope?
¿Qué os falta por conseguir?
Sínkope no merece ni más ni menos que alguien que haya luchado
una gran parte de su vida por dar a conocer su música. Sabemos
que en este país vivir del Rock es muy difícil, y eso es
lo que nos gustaría: poder vivir de esto; nos gustaría tocar
en Vigo, en Málaga o en cualquier otro sitio y que nos conocieran
tanto como en Madrid. Al menos seguimos tocando, que no es poco.
Vuestro grupo fue portada de Los+Mejores
en abril de 2002 con el disco “El desenkanto del ruínseñor”.
¿Qué les diríais ahora a todos los que soltaban?:
“Y éstos ¿quién coño son?”
Por aquellos años nos conocía muy poquita gente fuera de
Extremadura, hoy ya nos conocen algunos más. Pero, vamos, decirles…
no creo que les dijéramos nada; ellos no tenían la culpa
de no conocernos. La verdad es que para nosotros fue un flipe vernos en
la portada de una revista, ¡fue la hostia!
Volvemos al nuevo CD: Sabemos que no te
será fácil elegir, pero háblanos de una canción.
“No quiero… ¡que no!” es un tema que nos gusta
mucho a todos.
¡Qué susto, pensábamos
que no querías contestar!, je, je…
Como os decía, quizá sea por eso, porque se sale un poco
de nuestro estilo. Es un tema con mucha energía, nos da muy buen
rollo tocarlo.

Ahora
escogemos nosotros: Háblanos de la balada “Le voy a cobrar
a tus labios tus miradas”.
La historia va sobre el lenguaje de los signos; cuando una noche de juerga
ves a una chica que te gusta y ella te responde igualmente con miradas.
¿A quién no le ha pasado alguna vez?
¿Son los sentimientos el punto clave
de vuestras letras?
Si no fuera por los sentimientos, las letras de Sínkope no existirían.
Las canciones son eso, sentimientos que intentas transmitir; muchas veces
son una especie de desahogo, estés triste, feliz o nostálgico.
Es costumbre en L+M preguntar sobre
anécdotas. ¿Recuerdas alguna de vuestra anterior gira?
Pues el año pasado fuimos por primera vez al ViñaRock. Imaginaos,
para nosotros era un sueño hecho realidad; así que, después
de tocar, nos cogimos una cogorza enorme, todos y cada uno de nosotros.
El caso es que para volver al hotel nadie quería coger la ‘fragoneta’
puesto que había ‘picos’ por todos lados, así
que Vito, ni corto ni perezoso, se puso al volante. Esto ya lo ha hecho
en otras ocasiones pero nunca le hemos dejado -entre otras cosas, porque
no tiene carné de conducir, je, je…-, pero aquella
noche teníamos todos tal cogorza, al igual que él, que nadie
le dijo nada y nos llevó al hotel a la primera, cuando a nosotros,
al llegar por primera vez, nos costó dar un montón de vueltas
hasta que lo encontramos. ¡Y no solo eso, sino que pasamos por lo
menos por tres controles de picoletos y en ninguno nos pararon! Y nosotros
atrás, con una juerga del carajo y diciéndole a Vito: “Pon
la corta que los deslumbras”, “ten cuidado, que no se te cale”,
“la tercera ‘pa’ la derecha y ‘palante´”…
Ja, ja… ¡Vamos, que lo hacemos otra vez, y acabamos
todos en el calabozo!, ja, ja…
Antes de darte la enhorabuena por el disco
y un abrazo, últimas palabras:
Muchas gracias por dedicarnos un poco de vuestro tiempo, y esperamos veros
en algún bolo. Salud y Rock’N’Roll.
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