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El éxito del disco, pasados unos
meses de su publicación, ha sido indiscutible, aun moviéndose
a un nivel casi ‘underground’. ¿Cómo lo has
percibido tú?
Físicamente, se han vendido, hasta la fecha, cerca de mil quinientas
copias de un disco que yo tuve en mis manos el 10 de agosto pasado y que
vio la luz públicamente al día siguiente de mi actuación
en la playa de Bolnuevo, Murcia, en el “Leyendas 2007”. Sin
ningún tipo de inversión en promoción y sin ningún
apoyo por parte de ningún gran medio de comunicación, a
excepción de algunas emisoras de radio independientes y alguna
publicación como la vuestra, a las que, como sabes, os estoy profundamente
agradecido; estas ventas se han producido en poco más de una veintena
de puntos entre tiendas, bares y diversos establecimientos de amigos,
casi todos dentro de la Comunidad de Madrid; y para encontrarnos en el
momento social tan crítico en el que no se vende, y menos aún
discos, el éxito es rotundo. Espiritualmente ha sido una experiencia
muy gratificante para mí, lógicamente. En esta vida es muy
importante sentirse necesario, útil…, y en este terreno del
disco y la escena, más aún. Si, además, hablamos
de un hecho que se produce después de mucho tiempo, cuando -como
ya he manifestado otras veces- un personaje público es tan fácil
de olvidar, esta repercusión tan positiva del disco hace sentirme
querido por todas esas personas que están al otro lado del escenario,
y por las que se suben conmigo en él. Es una comunión perfecta.
Sería yo un ingrato y un desagradecido si no me sintiera responsablemente
feliz.
¿Cuántas
veces te han preguntado en los últimos tiempos la razón
de que no hayas grabado nada durante años? ¿Eres consciente
de que tu recuperación para la audiencia ‘extramadrileña’
era una de las asignaturas pendientes de nuestro Rock?
Han sido muchas y repetidas las veces y las personas que, a lo largo de
estos años, se han interesado por el motivo de que yo no sacara
un disco al mercado. Incluidos vosotros; si mal no recuerdo, ya en el
número de este último enero de Los+Mejores, os
respondía a esta pregunta de la que, en ocasiones y entre amigos,
me he escapado con un chiste malo: “Es que los marqueses tenemos
mucha soberbia, y el marqués de Oñate no va a ser la excepción…”
Pero, bromas aparte, esta frase encerraba mi profundo desencanto ante
una sociedad más de concursantes que de habitantes, y frívolamente
consumista en la que, al parecer, todo vale. Al ser consciente de pertenecer
a un núcleo minoritario -porque somos minoría; muy amplia,
pero minoría- y de carecer del más mínimo interés
en despertar las pasiones y el deseo de la masa, yo pensaba que tenía
bien atendida a mi gente con alguna que otra maqueta y con las muchas
o pocas actuaciones que se iban sucediendo, alternando el escenario grande
con el pequeño de los bares, y regresando de ellos a mi taller
de ensayo para continuar trabajando, con la única intención
de ofrecer, una y otra vez, lo mejor de mí. Con el tiempo he creído
que toda esa gente se merecía algo más de mí y me
he sentido en la obligación moral de darles una respuesta con la
grabación del disco, volviendo a las andadas. Por otro lado, he
de confesar, dada la coyuntura, que me lo he tomado con mucha calma porque
me niego rotundamente a agobiarme ni un solo instante por la música,
y mucho menos por la industria. A la primera la amo y la dirijo, y me
da miedo perder las satisfacciones que me produce; la segunda es voluptuosamente
voluble y nunca me dio placer, y, además, no me gusta que me dirijan.
Respecto a lo de la audiencia ‘extramadrileña’, agradezco
el halago que trae la pregunta pero no sé todavía en qué
medida he sido o no recuperado por ella. Ten en cuenta que el disco está
virgen y, hasta ahora, aparte de a la capital, apenas ha llegado a algún
punto del país, y yo tampoco he salido muchas veces a tocar muy
lejos de la Comunidad de Madrid. Pero te diré que el disco está
de viaje llegando a todos los destinos a nivel nacional y yo preparando
el equipaje para salir de gira en cuanto haya llegado él y se haya
instalado.
¿Cómo ha surgido la posibilidad
de reeditar “Muy personal” con un sello como ‘Autor’?
¿La presentación y el contenido del disco serán iguales
que los que ya conocemos?
Al ser una autoproducción, lo que se ha hecho en realidad ha sido
firmar un contrato con la distribuidora del sello Autor para acercar el
disco a todos los rincones de España, poniéndolo en tiendas
y grandes superficies. Esto ha llevado consigo la necesidad de una nueva
fabricación de copias. La presentación y el contenido son
iguales, pero la nueva fabricación nos ha permitido corregir detalles
del libreto que se nos habían pasado en la primera tirada, como
pequeños errores de imprenta. También se ha mejorado el
sonido del videoclip que, al parecer, se oía algo saturado por
la compresión. Por lo demás, el disco es el mismo.
¿Va a haber nuevo disco de Miguel Oñate a corto o medio
plazo?
Es mi intención tener nuevo disco el próximo año,
en 2009. Sobre marzo o abril.

El pasado verano hubo un momento muy especial,
y fue cuando cantaste en el ‘Leyendas del Rock’, ante un público
estoico que soportó unas temperaturas imposibles. La gente coreaba
“El bar de Katy” como si fuera uno de tus clásicos
de los ochenta. ¿No te sorprendió semejante respuesta?
“El bar de Katy”, al igual que unos cuantos títulos
más del “Muy personal…”, es ya un clásico;
más joven, pero un clásico. Es el single del CD, pero no
porque lo haya elegido yo. La elección la ha hecho toda esa gente
que, como bien dices, la coreaba en ‘el Leyendas’, y mucha
otra gente que no estaba allí y que también la corea en
todas las actuaciones a las que asiste desde que nació la canción.
Por eso no me sorprende esa respuesta. Además, en este caso concreto,
bajo ese calor aplastante de Mazarrón y a las dos de la tarde en
pleno agosto, más que un coro fue una ayuda y una colaboración
entrañable.
Tus conciertos más recientes han
sido en acústico. ¿Cuál es el formato ideal para
un disco de las características de “Muy personal”?
El formato ideal es el que tiene. No le falta ni le sobra nada. Está
en su punto, o por lo menos en el punto de condimentación que yo
le he querido dar en el momento en que se cocinaba y que he conseguido
junto a mis compañeros. En realidad, el formato acústico
del grupo nace ante la necesidad de querer actuar en bares y locales de
pequeño aforo, que es algo que me entusiasma y no quiero dejar
de hacer nunca: el ambiente, el contacto más cercano y directo
con el público, la magia que se va creando y va envolviéndonos
a todos… Pero, ahora mismo, en este instante en que estoy respondiendo
a tu pregunta, me vienen a la cabeza un tema, y otro, y otro… y
estoy pensando que en acústico el disco podría ser un puntazo.
No solo no descarto la idea, sino que me tomo nota…
Tu público sigue queriendo escuchar
las canciones de Asfalto que hiciste grandes con tu voz. ¿Cuáles
suenan ahora en tus conciertos? ¿Sólo puedes cantar aquellas
en cuya composición participaste?
Dependiendo de diversas circunstancias, el repertorio varía. Incluso
si estamos dos o más días en el mismo lugar, a mí
me gusta variarlo. Nunca hago dos veces el mismo ‘set-list’
por muy poca variación que haya. Y del repertorio de Asfalto solemos
hacer “Más que una intención”; “La paz
es verde”, que es la primera canción que escribí yo
para el grupo, o “Contrarreloj”, que es para mí un
tema muy entrañable porque es el único que firmamos a medias
mi amigo Guny y yo dentro de la banda. Por cierto, Guny sigue tocando
conmigo de vez en cuando en algún que otro concierto. A veces también
hacemos “Es nuestro momento” o “Nada, nadie, nunca”;
depende del día, del sitio, del estado de ánimo… El
repertorio siempre queda abierto para sufrir alteraciones sobre la marcha,
según estamos actuando. Y, que yo sepa, no hay ningún motivo
que me impida cantar cualquiera de las canciones grabadas por mí,
sea compositor de ellas o no. De momento no ha habido nadie que me diga
que no cante una cosa u otra, lo cual me parecería una soberana
estupidez.

¿Qué ha representado para
ti el premio al mejor vocalista en la novena edición de los premios
‘Excálibur Metal/Los+Mejores’?
Los premios, vengan de donde vengan, siempre son bien recibidos por el
reconocimiento que conllevan hacia la persona o personas a las que se
otorgan, pero, sobre todo, porque significan que hay gente que se acuerda
de ti. En este sentido, son una de las pocas manifestaciones, en vida,
sólo comparables a cuando te has muerto que, por otro lado y lamentablemente,
es lo mejor que le puede pasar a un artista para que su obra y su hacer
sean reconocidos definitiva y ampliamente. Eso sí, sin prisas;
debemos intentar retrasar la cita con la muerte el mayor tiempo posible
para que la obra sea más extensa. Sobre todo los que, como yo,
nos lo tomamos con cierta calma. Por eso lo que más me motiva del
premio es su carácter intrínseco de recordatorio. Los premios,
además, necesitan ser entendidos; todo el mundo sabe -o debería
saber- que no hay ni mejor vocalista, ni el mejor guitarrista, ni el mejor
futbolista, ni la mejor actriz, etc., sino un montón de grandes
profesionales dentro de cada gremio u oficio, que es en realidad lo que
se premia. Sólo un necio se cree el mejor en algo. No hay mejores,
y menos en cualquier apartado de la expresión artística
donde nunca se acaba de aprender lo suficiente. El hecho de personalizar
el premio en un nombre determinado sólo sirve para representar
a todo un colectivo. Por eso es mi deseo compartir este premio, públicamente,
desde aquí, con todos mis compañeros cantantes. ¡Salud!
Mucha gente joven se sorprende ante algunas
de tus declaraciones y en general ante tu actitud, bastante más
libertaria e independiente que la de otros músicos que se identifican
con una contestación social. ¿Qué es para ti la rebeldía?
Es la calidad de rebelarse. Creo que, de una forma u otra, la practicamos
una inmensa mayoría de los habitantes del planeta a diario, sobre
todo en las sociedades occidentales modernas cuyos gobernantes se han
empeñado en dividir para sembrar la discordia y obtener más
poder bajo el lema “divide y vencerás”. Prueba de ello
son la cantidad de obligaciones, muchas de ellas ridículas, que
nos tratan de imponer para que no nos quede tiempo ni para reunirnos con
un amigo. Las majaderías de muchos se traducen en el moderno estrés
de otros tantos. Pero, sin salirme del tema, no es lo mismo contestatario
que contestón; y muchas de las batallas cotidianas que se libran
ante abusos, normas represivas, situaciones injustas o, simplemente, comportamientos
egoístas, se pierden innecesariamente por no combatirlas con las
formas y los argumentos adecuados. No es fácil para mí escribir
una canción. Y menos si en ella trato de reflejar una queja, un
desacuerdo o una simple crítica hacia un comportamiento social
que considero injusto y no comparto. Pero cuando lo consigo, me consta
que hay personas a las que incomodo, se sienten molestas e incluso vigiladas,
y, aunque su estatus les permita mirar hacia otro lado, mi objetivo está
cumplido. Canciones como “Mientras”, “Los tiempos siguen
cambiando” o “La torre de papel” tienen su carga de
mala leche y es posible que a alguien se le haya pasado por alto, pero
les aseguro que a más de uno -y más de dos- les he empezado
a caer mal, aunque presuman de no darse por aludidos. Todo sin necesidad
de usar improperios ni palabras malsonantes, sino con un lenguaje simple
y directo, que eso sí es algo de lo que podemos presumir: de nuestro
rico lenguaje. A veces también es muy fácil caer en el panfleto,
en el mensaje demagógico y hasta en la palabrota grosera, que no
hacen más que desvirtuar el argumento por mucha carga ideológica
que quiera encerrar y de los que trato de huir por su falta de efectividad.
¿Algún día podremos
escuchar las canciones de tus maquetas en solitario en algún tipo
de recopilatorio o similar?
Es posible que algunas de esas canciones sean rescatadas de sus respectivas
maquetas para ser regrabadas en futuros discos; y con las que queden,
¿por qué no?, podríamos hacer un recopilatorio-maqueta.
Oye, Leo, ¿te das cuenta de que ésta es la segunda idea
que me das a lo largo de la entrevista? ¡Eres un ‘crack’,
tío!
Para finalizar por hoy, ¿qué
no hemos preguntado y estás deseando contar?
En este momento me gustaría que todo el mundo sepa que el CD “Muy
personal…” de Miguel Oñate está distribuido
en tiendas y grandes superficies de toda España por el sello Autor,
desde el pasado 8 de abril. Me gustaría pedir a todo el mundo que
lea esto y tenga un amigo en Pontevedra, Cádiz, en Barcelona o
en cualquier ciudad o pueblo de España, que se lo cuente, y que
éste, a su vez, se lo cuente a otro y, en fin, que se corra la
voz porque ésta va a ser, me parece, toda la promoción que
voy a poder hacer, y la más humana: el boca a boca.
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