|
¿Qué
ha pasado en el 'mundo Cardiac' desde aquel momento en el que ponéis
vosotros en circulación el CD hasta que cerráis el trato
con Warner?
La banda ha estado girando por todas partes: En Francia, Suiza, Malta,
Alemania y España. Tocamos para la tele suiza, hicimos ‘clips’,
etc. Curramos mucho, montamos nuestra compañía Putos Records,
hemos colaborado con gente de todo tipo y hemos siempre creído
en nuestro proyecto defendiendo nuestras raíces hispanas en el
extranjero con mucho orgullo y mucho mimo. Al final, Mimi de A palo Seko,
que es nuestro amigo, decidió ayudarnos y nos puso en contacto
con Warner, en principio para que tuviésemos una distribución
decente, y al final estamos aquí… ¡Espero que a la
gente le mole el disco!
En esta edición hay unas pistas extras…
Hemos añadido dos ‘clips’ y un documental de la banda
para que la gente vea un poco quiénes somos en realidad: Una banda
constituida en Ginebra (Suiza) con un chileno, Nacho Machete al bajo;
dos suizos súper cachondos, Julián a la guitarra y Michel
a la batería, y yo, de Madrid, pegando voces.
Ricardo es también cantante de
Beholder, banda a la par de actualidad. ¿Cómo
llevas el hecho de cantar en dos grupos?
Es complicado, cansa mucho, es un trajín más grande del
que yo podía suponer: Muchos viajes para estar con Beholder por
España y volver con Cardiac a Ginebra para irnos a tocar más
lejos todavía. Pero, en definitiva, es muy enriquecedor, y al mismo
tiempo me permite expresar dos facetas diferentes artísticas. En
Cardiac grito más, las letras son diferentes, más políticas,
más guasonas y con actitud más ‘crew’ y frontal.
Beholder es más sutil, se abordan temas más personales y
mi voz es mucho más melodiosa. Y los conciertos son muy diferentes…
Más de uno se sorprenderá
al comprobar que, asentados en Ginebra (en la Suiza francófona),
cantéis en castellano.
¡A la peña le gusta una barbaridad! Y, además, el
castellano no tiene nada que envidiar al inglés. Representar nuestras
raíces en el extranjero es algo que me enorgullece. Por otra parte,
como el bajista es chileno, la gente entiende quiénes somos y respeta
lo que sea auténtico, seas chino o alemán. Nosotros no vamos
de lo que no somos, no queremos cantar en una lengua que no sentimos,
y Cardiac es una banda hispánica en el extranjero y eso hace que
seamos una banda diferente a las demás en el centro de Europa.
¿Qué nombres de grupos grandes
señalarías para orientar a nuestros lectores respecto a
lo que hace Cardiac?
Mezclas Biohazard o Hatebreed con Queens Of The Stone Age y con Pantera...
¿y Molotov? No, ahora en serio, no tengo ni idea, tú eres
el periodista. Nosotros no reflexionamos sobre las etiquetas, pero cada
una de nuestras canciones puede pertenecer a un registro diferente y te
aseguro que arrastramos en nuestros conciertos a peña que no tiene
nada que ver, por ejemplo, con el Metal o el Hardcore y les mola un montón.
Cada uno ve lo que le parezca, ¡y yo encantado!
¿Qué buscáis con el
título "Levantando a los muertos"?
Tiene varios significados: Hay que seguir luchando por un mundo mejor,
no hay que abandonarse en la dejadez. Por otra parte, hay que luchar por
tus sueños, por tu vida, tu futuro, sin bajar la guardia, día
a día, por la sociedad, para cambiar las cosas en el mundo. Se
trata de comprometerse con el mundo que nos rodea porque un grano de arena
puede bloquear una maquinaria, y también hay que comprometerse
consigo mismo. Es una manera de decir: “Vamos a coger la vida por
los cuernos”, en todos los sentidos. Es un título universal.
Aquí en Suiza el suicidio de jóvenes es brutal y yo tengo
colegas que se han suicidado. Es duro, tenemos que escucharnos los unos
a los otros, apoyarnos. Hemos tomado posición contra la depresión
¡y por eso hemos hecho una portada divertida con pibas y coches!
Lo cual me encanta, dicho sea de paso.
Háblame
de un par de temas del disco y razona por qué los eliges.
“Dinero” es el single, un tema brutal con chicha Metal-Core
y de Rock que habla de historias de ‘gánsters’ hispano-latinos,
del cual hemos hecho un videoclip que os va encantar. “El tiempo”
es un tema tranquilo que tiene su historia: El 11 de marzo de 2004, día
fatal para Madrid, estaba delante de la tele, aquí en Ginebra,
y alucinaba; me puse a llamar a mi gente en Madrid por si les había
pasado algo... ¡qué cague! Por la noche actuamos con Dover
en Ginebra y tocamos por primera vez este tema, que ya estaba hecho pero
con otra letra. Y se la cambié pensando en Madrid. Desde entonces
es un homenaje a las víctimas y al pueblo español solidario.
¿Cuáles son los próximos
proyectos?
Estamos preparando ya nuevo disco y un nuevo clip para España.
Y, claro, bajaremos a tocar para que los suizos de la banda vean lo bien
que se come, se liga… (risas), y, sobre todo, que el público
español es la caña.
Cuéntanos una anécdota que
le haya sucedido al grupo recientemente.
Cuando estuvimos tocando este verano por Malta, fue el ‘cumple’
de Machete y fue un desmadre. Le regalamos una polla enorme de plástico
en mitad del concierto y la gente se la estuvo tirando por todas partes,
las pelotas por aquí, el nabo por allá… Al final los
Cardiac terminamos tocando en pelotas e invitamos al público a
hacer lo mismo. ¡Y la gente se enrolló!, ¡menudas risas!
Sin desnudarte, por favor, Ricardo, añade
lo que te plazca:
Lo mejor es que la gente se pase por ‘myspace.com/cardiacofficialpage’-
o nuestro portal para que se hagan una pequeña idea de lo que somos.
El disco es brutal, es una mezcla entre Metal, Rock’n’Roll,
Hardcore… En Suiza dicen que hacemos ‘Metal de Puta Madre’,
¡yo me parto de risa!
GRUPO:
Cardiac
DISCO: Levantando a los muertos
COMPAÑÍA: Putos Records / Warner
WEB: www.cardiac.ch

CRITICA:
Mónica Berheide
En
el primer larga duración de esta banda suiza con presencia
al cincuenta por ciento de músicos hispanos encontrarás
una atractiva mezcla de Metal, Hardcore, Rock’N’Roll escupido
con mala leche, gotas de Stoner y pinceladas de la llamada música
Latina (siempre hablando de grupos duros) que, sin duda, apreciarán
mucho más los guiris y no tanto los que estamos acostumbrados a
ellas. Ante todo, estamos hablando de un disco de música fuerte
y rabiosa cantado en castellano por una voz que en seguida reconoceréis
los seguidores de los madrileños Beholder –aquí en
una faceta más furibunda- y un sonido envidiable gracias a una
producción y una masterización de mucha altura.
La nueva edición añade dos videoclips y un reportaje sobre
la formación. No te cortes y abre este saco (CD) porque está
lleno de granadas que explotarán en tus oídos como a ti
te gusta. Bestial.
|